"Muchacha (ojos de papel)" no es solo una canción; es una de las piezas fundamentales del ADN cultural de Argentina y de todo el rock en español. Fue lanzada en 1970 como el tema de apertura del álbum debut de Almendra, la banda liderada por el legendario Luis Alberto Spinetta.
La canción fue escrita por un Spinetta adolescente (tenía unos 19 años) para su primer gran amor, Cristina Bustamante. La letra es una súplica romántica, pero cargada de una poesía surrealista que rompió con las estructuras tradicionales de la música romántica de la época. Con el tiempo la canción se ha convertido en un himno generacional y está considerada como una de las mejores canciones del rock argentino.
De todas las versiones de este tema, para mi gusto nadie como Lito Vitale ha sabido captar con su versión instrumental al piano, la sensibilidad, inocencia y carga emocional de la letra de esta canción.
Fito Paez también tiene una versión cargada de sensibilidad con su característica voz y su particular estilo.
El polifacético cantautor y poeta argentino Gabo Ferro, tiene esta maravillosa versión en directo acompañado al piano por Lito Vitale. Impresionante.
"Plus Fort Que Nous", es una de las piezas más emblemáticas y emotivas de la banda sonora de la película "Un hombre y una mujer" (1966) de Claude Lelouch. Compuesta por Francis Lai con letra de Pierre Barouh que además la interpreta acompañado por Nicole Croisille, es una canción que definió el sonido romántico del cine francés de los años 60.
Musicalmente, es una fusión brillante y sofisticada que mezcla la orquestación francesa (cuerdas dramáticas y melancólicas) con el ritmo de la samba y la bossa nova brasileña, que estaba muy de moda en esa época. El uso del piano y las armonías vocales suaves refuerza esa sensación de confidencialidad y romanticismo modetno que definió la estécica del cine de Claude Lelouch.
El título resume el tema central de la película: la inevitabilidad del amor, de un sentimiento que escapa al control de la razón; no importa cuánto intenten resistirse o racionalizar su situación, la atracción y el destino son una fuerza superior que los arrastra.
La canción no solo ayudó a que la banda sonora se convirtiera en un éxito mundial, sino que se transformó en un estándar del pop francés.
Esta canción ha sido versionada por. numerosos artistas, consolidando a Francis Lai como un maestro en capturar la esencia del romance cinematográfico.
La versión de Melody Gardot y Philippe Powell es una reinterpretación exquisita que destila intimidad y minimalismo. Incluida en su album colaborativo de 2022 "Entre Eux Deux" esta versión se despoja de todo artificio y se reduce exclusivamente al piano de Philippe Powell (hijo de la leyenda brasileña Baden Powell) y la voz de Gardot. El resultado es una conversación susurrada entre dos personas, o que refuerza la vulnerabilidad de la letra. Aunque la canción original ya coqueteaba con la bossa nova, la sensibilidad de Powell (a quien Gardot llama "el Bill Evans de Brasil") le otorga un aire de saudade brasileña mucho más marcado. El piano no solo acompaña, sino que baila con la voz, creando un espacio sonoro donde el silencio es tan importante como las notas.
Si la versión de 1966 era el estallido de un amor cinematográfico, la de Gardot y Powell es el eco de ese amor en una habitación a media luz, es elegante, profundamente europea y de una belleza frágil que cautiva desde la primera nota.
La versión de Ivan Lins y Wanda Sá representa el cierre de un círculo artístico perfecto. Si la composición original de Francis Lai ya bebía directamente de la bossa nova, esta interpretación brasileña devuelve la canción a su "hogar" rítmico.
Esta colaboración une a dos instituciones de la música brasileña: Wanda Sá, una de las voces fundamentales de la bossa nova de los años 60, e Ivan Lins, uno de los compositores y cantantes má laureados de la música popular brasileña. La combinación de la voz cristalina y ligera de Wanda con el estilo aterciopelado y armónicamente sofisticado de Lins crea un contraste delicioso.
En resumen, una versión que es la prueba definitiva de que "Plus Fort Que Nous" es, en su ADN, una bossa nova francesa. Una interpretación elegante, rítmica y profundamente acogedora que invita más al disfrute que a la introspección.